Georgina Hübner es el nombre ficticio que un par de peruanos inventaron, con el fin de conseguir un libro autografiado de Juan Ramón Jiménez, sin saber que desencadenaría una larga comunicación epistolar que finalmente enamoraría platónicamente a Jiménez, quien incluso quiso viajar a conocer a la dama, convirtiéndose así una broma inocente en broma cruel. El narrador español Juan Gómez Bárcena, en El cielo de Lima (editado por Salto de Página) comenta en Revista de Letras el origen de su novela, donde retrata esta historia.
Quero ler!
Quero ler!